La Lectio Divina es una forma antigua y hermosa de orar con la Sagrada Escritura. Su nombre significa «lectura divina» y consta de cuatro pasos que nos llevan del texto al encuentro con Dios.
Lectio (leer): lee despacio un pasaje breve del Evangelio, dejando que las palabras entren en ti. Meditatio (meditar): detente en la frase o palabra que más te toca y pregúntate qué te dice Dios hoy.
Oratio (orar): responde a Dios con tus propias palabras, desde el corazón. Contemplatio (contemplar): permanece en silencio, descansando en su presencia y su amor.
No hay que apurarse. La Lectio Divina no busca «terminar» un texto, sino dejar que la Palabra nos transforme. Practícala unos minutos al día y verás crecer tu vida interior.