La palabra «Kerigma» viene del griego y significa «anuncio» o «proclamación». En los primeros días de la Iglesia, era el mensaje central que los apóstoles proclamaban con valentía: Jesucristo ha muerto y resucitado por amor a cada uno de nosotros.
No se trata de una idea abstracta ni de una doctrina complicada. Es una noticia concreta y personal: Dios te conoce, te ama tal como eres y te ofrece una vida nueva. Ese anuncio, cuando toca el corazón, lo transforma todo.
Vivir el Kerigma es dejarse encontrar por ese amor y, después, no poder callarlo. Por eso KERIGMAPP existe: para acercar ese primer anuncio a tu día a día, con oración, formación y contenido que fortalece la fe.
Te invitamos a dar el primer paso: escuchar, contemplar y compartir la Buena Noticia. Porque cuando la luz que anuncia toca el corazón, ese corazón se transforma.